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Diario de misión:
Korhogo,
bajo mínimos
Queridos amigos: Os envío un saludo cordial y caluroso, en
el sentido propio de la palabra. Rondamos los 40 grados y es que
estamos en la estación seca. Los pozos están vacíos, en la ciudad
de Korhogo sufrimos de falta de agua, la gente hace varios
kilómetros para buscarla. El pantano que abastecía la ciudad lo
han dejado vaciar por falta de vigilancia. Y es que estamos en
guerra desde hace tres años y medio. La administración tuvo que
huir, se cerraron las escuelas, los bancos, las estaciones de
gasolina, los hospitales. Ahora se empieza a normalizar la
situación. Pero seguimos con el país cortado en dos y nosotros
estamos en la zona controlada por los rebeldes. La gente ha
perdido mucho, se les ve tristes, mal vestidos, con la misma ropa
lavada y relavada desde hace tres años, medio desgarrada. A muchos
se les nota como zombis, sin ilusión, al borde de la depresión.
En este ambiente, el arzobispo nos ha pedido que fundemos una
nueva parroquia en un barrio de Korhogo con 14 pueblos cercanos a
la ciudad. Hemos empezado a reunirnos, a la sombra de unos
árboles, en la residencia del arzobispo. La comunidad se reúne los
domingos y celebramos la eucaristía con mucha alegría, nos
juntamos alrededor de 300 personas. Ya tenemos dos corales, un
equipo de lectores, 12 monaguillos, 14 catequistas....
Hemos podido organizar clases de alfabetización para 82
adultos, después de pintar y electrificar unos cobertizos. Hace
dos semanas hemos podido dar 7 botiquines de farmacia a benévolos
de los pueblos que hicieron una sesión de formación para curar
heridas y dar un tratamiento para el paludismo y dolores de
cabeza. Los medios materiales son limitados pero tenemos mucha
voluntad. De esta manera nos vamos comprometiendo en medio de la
gente como un fermento de paz y de bien que esperamos dará buenos
frutos.
Dentro de tres meses vendrán las lluvias y necesitamos estar a
cubierto. Pensamos hacer una sala polivalente que pueda servirnos
de capilla, para la catequesis, la alfabetización y dispensario
con un de 13.000 €.
La falta de agua es un problema muy serio en el barrio. Para las
obras las mujeres de la parroquia se han comprometido a traer el
agua en palanganas sobre sus cabezas y a veces con un bebé detrás,
Nos urge un pozo de forage de 70-80 m de profundidad para tener
agua potable todo el año y en abundancia para poder distribuirla
por el barrio. El precio que nos piden par ello es de 11.000 €.
Como podeis ver no puedo aburrirme. Tengo la alegría de ver como
la gente se alegra cuando estamos en comunidad, como va perdiendo
el miedo y empiezan a hablar entre ellos Un tema que tratamos es
el de cómo acoger a los que hayan cometido delitos de violencia y
de sangre. Así preparamos el terreno a la reinserción. En la
parroquia hay muchos de ellos..
Gracias por esa iniciativa vuestra. Y espero noticias
Que el Señor os bendiga. P. Ramón Bernad
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