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Hay gestos
que pueden parecen pasar desapercibidos, casi pidiendo perdón y
que no provocan mucho ruido pero que en sí mismos son muy grandes
y cargados de mensajes solidarios, generosos y desinteresados.
A veces podemos pasar de largo sin darnos cuenta.
La
escena podéis situarla en un pueblecito pequeño de Huelva, a unos
30 Km. del santuario del Rocío. En San Juan del Puerto, la
parroquia de San Juan Bautista viene haciendo ese pequeño gesto
de la huchas solidarias desde hace 5 años. Sin publicidad, sin
mucho ruido pero con mucho corazón y mucho sentido de pertenecer a
una Iglesia Universal donde todos tenemos que aportar esa gran
familia.
Para
mí, que era la primera vez que participaba, cada gesto estuvo
lleno de sentido. El primer gesto que dejó su cicatriz es la
acogida fraternal del párroco, Don victoriano, y del diacono
permanente, Javier. Todos son gestos de familiaridad, de
delicadeza para hacernos sentir como en nuestra casa y la verdad
es que lo lograron con creces..
Pero el
gesto más sorprendente se produce en el ofertorio de la misa
dominical. En un gesto sencillo pero cargado de simbolismo cada
familia aporta su pequeña hucha de barro donde toda la familia ha
ido depositando su pequeña moneda, sus ahorros o lo que tenia para
vivir. Cada uno se presenta delante de una gran caja de cartón
donde rompe su hucha al mismo tiempo que alguien nos recuerda lo
que eso significa:
Rompemos nuestro egoísmo
Rompemos nuestras comodidades.
Rompemos el hielo de nuestro corazón.
Rompemos nuestro silencio.
Rompemos nuestra codicia.
Rompemos nuestra indiferencia.
Rompemos nuestra insensibilidad.
Rompemos nuestra insolidaridad......etc.
La
lista no acababa mientras cada persona hacia ese pequeño gesto
solidario. A mí me recordaba a Jesús en el Templo contemplando las
ofrendas y que fija su atención en la pobre viuda que deposita lo
poco que tiene. La experiencia nos dice que son los mas
necesitados los que saben ser más generosos.
Yo
quisiera, en estas líneas, dar las gracias a toda la Parroquia de
San Juan del Puerto por ese gesto solidario y por todo lo que con
este gesto me han enseñado. Gracias también de todas las personas
que en Benin se beneficiaran de esta ayuda.
GRACIAS. Marcos
Delgado Arce
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