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La
segunda expedición de
misioneros de la recién fundada Sociedad de Misiones Africanas,
parte de Francia el 10 de marzo de 1859, y está compuesta por
Monseñor de Bresillac, el Padre Riocreux y el Hermano Gratien.
Después de un temporal tienen que volver a tierra para partir
definitivamente de Francia el 23 de marzo de 1859.
Llegan a Free-Town (Sierra
Leona) el 14 de mayo de 1859. Allí se encuentran con sus
compañeros de la primera expedición y con una terrible epidemia de
fiebre amarilla que asola el país.
En un escaso periodo de tiempo
irán muriendo uno a uno los miembros de las dos expediciones
durante el mes de junio.
En una
carta de mediados de junio, Bresillac escribe:
“Si no le he escrito el mes pasado,
(...) ha sido porque no podía luchar contra un sentimiento de lo más
penoso sin saber su razón. ¿Era el efecto de un largo y triste
viaje? ¿era el presentimiento de las desgracias que me esperaban?
Nada lo hacía presumir, todos estábamos perfectamente y, aunque
había una terrible epidemia en la ciudad, estábamos llenos de
confianza, esperando que Dios no nos habría librado de tan grandes
peligros para llamarnos a Él por una enfermedad, sin haber hecho
nada por su gloria”.
“Tres días después iba a perder a
dos de mis tres misioneros. (...) Usted apreciará el profundo dolor
que he experimentado y que todavía tengo. Las pruebas no han
acabado: mis dos hermanos legos están enfermos en el momento en que
le escribo, y ya no tengo esperanza de salvar al hermano Gratien. El
P. Reymond está languideciendo y yo estoy medio muerto de
cansancio, dolor y por la muerte que nos rodea. Le ruego me excuse
si no le hablo de otras cosas y si le escribo con desorden, apenas
me puedo sostener. Tengo muchas cosas que decirle. Si Dios me
conserva la vida esperarán para otra ocasión; si no, será en el
cielo. La epidemia golpea a todo el mundo, pero sobre todo a los
europeos que desaparecen casi todos. (...)”
“¡Qué
golpe tan duro para nuestra obra! En fin, adoremos los impenetrables
designios de la Providencia. Ruegue por nosotros y haga rezar a
nuestros amigos”
Esta
carta lleva la fecha del 12 de junio; estuvo sin terminar y sin
echar al correo hasta el 18, fecha en la que de Brésillac añadió
la posdata siguiente:
“El
hermano Gratien ha muerto. Envío al otro hermano a Francia. Desde
el día 12, yo mismo he estado muy enfermo; por fin he podido
levantarme hoy de la cama. Parece que ha pasado el peligro. He
pedido al P. Reymond que le escriba con todos los detalles: él me
lo ha prometido, pero no sé si tendrá tiempo y ánimo”
Sin
embargo tanto el P. Reymond como el propio Bresillac no superarían
la fatídica fiebre amarilla y morirían el 28 y el 25 de junio
respectivamente
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