*
**
Señor:
Quisiera
armar en estos
días
un árbol dentro de mi
corazón
y colgar en lugar de regalos
los nombres
de todos mis amigos. Los de cerca
y los de lejos. Los de siempre y los de
ahora.
Los que veo cada día, y los que raramente
encuentro,
Los de siempre recordados, y los
que a veces se me
olvidan
Los constantes y los
inconstantes. Los de las horas
difíciles, y los de las horas
alegres. A los que sin querer
herí, sin querer me hirieron.
Aquellos a quienes conozco
profundamente, y aquellos a
quienes conozco apenas por sus
apariencias.
Los que me deben, y a quienes
debo mucho. Mis amigos sencillos
y mis amigos importantes.
Recuerdo a todos a los que pasaron
por mi vida.
Un árbol de raíces profundas
para que sus nombres nunca sean arrancados
de mi corazón, y que al romper
el año próximo traiga esperanza, amor y paz.
Y en la Navidad, Señor, nos
podamos encontrar para compartir uvas de
Esperanza
poniendo un poco
de felicidad en aquellos
que todo lo han perdido. JUSTICIA y
PAZ