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| Nº 165/ABRIL 2003 | |
| EDITORIAL | |
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EL
EJEMPLO GANDÓ
El pueblo gandó aparece con
cierta frecuencia en nuestro boletín y en éste de forma particular. Son
hombres con los que nos encontramos a cada momento a lo largo de los
caminos, en los mercados cerca de los pueblos o en los mismos pueblos que
visitamos. Hablan la lengua peul porque han vivido a su servicio durante
siglos y nosotros hemos aprendido el bariba, que es la lengua dominante en
la zona. Eran esclavos y hoy han recuperado la libertad. Los considerábamos
islamizados porque la mayoría de los peul lo están, son musulmanes. La
comunicación con ellos era dificil por estas razones y quizá también
porque vivían en cierto aislamiento y creo que hasta nos mostraban cierta
desconfianza o reticencia. Sus motivos tendrían, y entre ellos el miedo a
la reacción de sus antiguos señores. Hoy nos manifiestan su interés por
el Evangelio de Jesucristo, muy discretamente, es verdad, pero algunas
veces con claridad. Era impensable hace diez o quince años que un gando
formase parte de una comunidad cristiana y menos que intentase fundar una
propia. Es un signo nuevo y prometedor que no nos pasa desapercibido. Y lo
que es más importante, los que intentan vivir siguiendo el mensaje
cristiano, encuentran razones y aliento para seguir luchando por una mayor
libertad y dignidad. Nuestros compañeros, atentos a los signos de los
tiempos, salen a su encuentro, les manifiestan su disponibilidad y ayuda,
aprenden su lengua, escuchan y juntos van haciendo proyectos y presentan
juntos su oración al Señor. Es un camino de Cuaresma. Para nosotros es
un desafío que nos invita a alcanzar nuevas metas de libertad y a
redoblar nuestros esfuerzos de acompañamiento y convivencia para
construir juntos la ciudad nueva, “el dulce lugar” el cuento de hoy.
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| LA MISIÓN SIGUE ADELANTE | |
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Pepe
se ha ido a pasar un mes a Benin. Ha visitado las tierras y las gentes que
conoce bien. Se ha zambullido de
nuevo en la salsa tropical de los calores y sudores de sus gentes y compañeros.
Bien, están bien y a Pepe todavía se le nota la sonrisa y el talante
inconfundibles de allá.
Él
reencuentro
La historia del hombre está llena de encuentros. Esos acontecimientos van modelando nuestro corazón y llenan nuestra vida de sentido. Por eso, ir a Africa, aunque sólo sea un viaje rápido de ida y vuelta, es algo más que un paseo por la sabana, es, ante todo, un reencuentro con personas que han escrito muchas páginas de mi vida y que me han acompañado en el camino de la fe. Tras dos días en Cotonou, emprendimos el viaje hacia el norte. El tráfico era intenso y los atascos se sucedían. El sol y el calor nos acompañaron durante todo el camino. Desde la ventanilla del coche, reconocía el paisaje. Era como si nunca me hubiera ido de esa tierra. Ya de noche, llegamos a Pereré. El cielo lleno de estrellas y una gran tranquilidad: estoy en el corazón de la sabana. Da
gusto oírlos
A la mañana siguiente y con la luz del sol veo que no todo sigue igual, impresiona la gran mezquita que están construyendo a la entrada del pueblo y algunas mujeres que se cubren el rostro,. François, Almudena y Simplice, sacerdote diocesano, se entregan para favorecer el encuentro de esta gente con Jesús. Es una tarea dificil, pero que no los desanima. Da gusto oirlos hablar de los proyectos pastorales, de los nuevos desafíos que presenta la misión, de la ilusión y del cansancio. Los
caminos han mejorado bastante. En esta época del año, el harmattan llena el cielo de tierra y el paisaje está seco. Tras el coche, una nube de polvo cubre la pista. Nikki está cerca de Pereré, antes había que dar un rodeo, porque el camino estaba en muy mal estado. Al llegar, Satur y José Ramón me están esperando; por el color de sus caras y por su aspecto parecen que están en plena forma.
Conocer
a Jesús
Los catequistas de la parroquia están reunidos en el centro de formación. La formación de líderes es fundamental para la evangelización de la zona: hay que conocer bien a Jesús para poder hablar de él en un contexto, a veces, complicado. Nikki, capital del reino bariba, es una ciudad donde conviven varias etnias, donde la tradición tiene una gran fuerza y donde las relaciones no son siempre fáciles.. Atención a los niños en NikkiEn la misión han construido un internado para los niños que vienen a estudiar de los pueblos vecinos. Satur, junto con las religiosas, los siguen de cerca. La experiencia está siendo muy positiva y ya se piensa en ampliarlo para el curso que viene. Las visitas a los pueblos mantienen a las comunidades ilusionadas, aunque no falten los problemas y las dificultades.
Una misión extensa y no se habla de guerra
Más al norte, en Kalalé, Isidro intenta hacerse presente entre los boko
y los gando que viven en la parroquia. La misión y el centro de formación están
ya construidos; pero el reto se presenta en la demanda creciente que llega de
los diferentes poblados con deseo de conocer y empezar el camino de Jesús. Es
una misión grande, con noventa mil habitantes y con una realidad multiétnica
que dificulta la labor pastoral. Allí conviven bokos, gandos y baribas, con
lenguas y culturas distintas. Un grupo de gandos y de peul siguen una sesión de
alfabetización en el centro de la misión. Muchos de ellos son musulmanes, pero
la convivencia y el respeto son excelentes. Allí no se habla de la guerra,
seguramente no han oido la noticia; allí se apuesta por la vida y el
entendimiento. Montañas enormes de algodón decoran los poblados, los gandos
son excelentes agricultores y la cosecha ha sido buena; aún no saben cuándo
les pagarán. Banikanni OhyeeeBanikanni, en Parakou, es un barrio joven formado por multitud de etnias, donde la tradición se mezcla con las modas que llegan de occidente, donde las raíces ancestrales, poco a poco, se van perdiendo. Allí, Jesús y Guillermo, trabajan en la parroquia, animan las comunidades eclesiales de base, coordinan las actividades pastorales con sus diferentes grupos y movimientos y buscan caminos para afrontar los nuevos retos que se les presentan: niños de la calle, universitarios y jóvenes estudiantes. Los minusválidos de CopargoEl viaje a Copargo es mucho más tranquilo, sobre el asfalto, el coche tiembla menos y, al volante, se va más relajado. Marcos y Michel Loiret llevan adelante la misión Taneka. Marcos continúa trabajando cerca de los minusválidos, disminuidos físicos y psíquicos ; La reinserción en la sociedad de estos, no es más fácil : pequeños comercios, costura, peluquería..., el fin es que sean autónomos e independientes. Michel construye un gran internado para que los niños de los poblados cercanos puedan estudiar en el instituto sin que la distancia sea un impedimento. La búsqueda de pozos se intensifica antes de que lleguen las lluvias.
Formación del clero local
Enrique Ruiz está más al sur. En el seminario mayor de Lokossa prepara a los que tomarán las riendas de la evangelización. Allí da clases de biblia y acompaña espiritualmente a varios seminaristas. El trabajo por el clero local es una prioridad. El viaje llega a su fin. Han sido días intensos de encuentro con la misión. Cada uno de los compañeros se entrega para que el hombre africano se encuentre con Jesús en este riconcito de la tierra. La Misión sigue adelante.Pepe Ferrer. SMA - Abril 2003
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| LA NUEVA PARROQUIA DE BIRÓ | |
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Biró es un pueblo pequeño, pero lleno de vida, sobre todo los lunes, cuando el mercado se viste de colores, de tenderetes cargados de paños, de mesas llenas de especias y condimentos para las salsas, de montones de maíz y ñame, de gente que pasea curioseando los puestos. Biró es un cruce de caminos, una parada para los viajeros y los comerciantes, un lugar importante para las relaciones Hace cincuenta años ...Se estableció la primera misión en Biró. Una gran casa de planta redonda, abandonada y con el techo hundido, da testimonio de esta presencia. La comunidad cristiana, tras el cierre de la misión, se incorporó a la parroquia de Nikki, desde donde se animaba y se visitaba a los cristianos. De esta manera, la semilla de Cristo se ha mantenido viva. A
pesar de la humildad El año pasado, Biró se erigió como parroquia. Fue todo un acontecimiento para la joven diócesis de N'Dali. Nuestro compañero, René Faurite, tomó posesión de la misión en una ceremonia importante y de gran trascendencia. La comunidad de Biró y de todos los pueblos que forman la misión acogían con esperanza este acontecimiento. Después de tantos años de espera, la comunidad de Biró y los pueblos vecinos, iban a disfrutar del apoyo de un sacerdote cercano, para robustecer su fe y mantener el entusiasmo, a pesar de la humildad de la misión. El deseo del pobre Pero el camino de la Iglesia no es siempre fácil. Poco después, René cae gravemente enfermo y muere en Cotonou. La misión quedó huérfana, las comunidades desorientadas. Parecía que Dios no escucha el deseo del pobre, que toda esa ilusión iba a desaparecer. Desde Nikki y Pereré se seguía atendiendo la parroquia, pero el futuro no parecía claro. Los no cristianos interpretaban esta situación como un rechazo divino a la presencia de los católicos en el pueblo. Para la diócesis de N'Dali y su obispo Mgr. Martin Adjou, la situación exigía una respuesta que devolviera la estabilidad y la esperanza a los cristianos. El nuevo párroco Por eso, cuando en el mes de febrero pasado Biró acogía a su nuevo párroco, la alegría invadió los corazones de todos. Luc Oswald, sacerdote diocesano francés, que estuvo trabajando en Pereré, asumía la responsabilidad de llevar adelante este proyecto misionero. Se tomó muy en serio la ceremonia, pues era algo más que una expresión litúrgica, la gente debía comprender que la misión no es algo individual, sino proyecto de Iglesia. Así, las misiones cercanas de Nikki y de Pereré, colaboraron de manera especial en la preparación de la ceremonia. La iglesia que construyó Guillermo era pequeña, se instaló el altar y los bancos a la sombra de unos árboles, al lado de la casa. Había que hecer la comida para los invitados, calcular el espacio, hacer las compras..., todo tenía que estar preparado. Además, las hermanas de René Faurite habían venido y era una ocasión para mostrar a todos que la continuidad de la misión se vivía en familia, que no son proyectos aislados, sino un camino de comunidad. La
memoria de René ...Estuvo muy presente durante la eucaristía. Un buen número de sacerdotes de la diócesis acompañaron a Luc que se mostraba tranquilo y emocionado. La gente del pueblo y de las comunidades vecinas que habían hecho acto de presencia, no ocultaban su satisfacción. Después de temer el cierre de la misión, de ver cómo un proyecto de evangelización se tambalea en sus incios, de nuevo la alegría y la esperanza aparecen entre los cristianos, una minoría discreta y frágil. Gratitud Las palabras del Obispo están llenas de gratitud a la familia de René y a la memoria del primer párroco y todos se emocionan. Los gestos para la acogida de Luc están inspirados en la tradición: la responsable de las mujeres de la comunidad se acerca con una calabaza y le ofrece a Luc el agua de bienvenida. Se le regala también un cáliz y una patena que traen de Francia la familia de Faurite. En ese momento más de uno hace un esfuerzo para contener las lágrimas de emoción. En las ofrendas, la comunidad ofrece todo lo que tiene: maiz, ñame, gallinas, un cabrito..., quieren que Luc se quede con ellos y no le faltará de nada. Todos tienen palabras de agradecimiento y esperanza. los responsables de las comunidades expresan su alegría y contagian a todos de entusiasmo. La ceremonia prosigue y Luc preside la eucaristía. Como acción de gracias, una hermana religiosa de René Faurite, recuerda a todos que lo importante es Cristo, que somos instrumentos en sus manos y que el verdadero artífice de la misión es él. Agradece a todos el recuerdo entrañable de su hermano que tiene un sitio para siempre en esta recién estrenada parroquia. Tras la misa, seguimos disfrutando del encuentro. La comida está preparada; María Luisa, religiosa de Pereré, y Almudena se han encargado de que todo esté listo. Hay un ambiente muy familiar y emotivo. En el comedor, una imagen de René Faurite disponiéndose a celebrar la eucaristía en la iglesia de Biró, preside el encuentro. Es un reto Luc está contento, todo ha salido bien. Le espera un reto difícil y él lo sabe; pero también sabe que no está solo: las comunidades y los que forman la familia cristiana de Biró están ahí, codo con codo, en la construcción de la parroquia; todos los que hemos acompañado a Luc en esta ceremonia le hemos mostrado nuestro apoyo y nuestra cercanía; pero por encima de todo, Dios lo bendecirá y lo acompañará siempre, porque él es el auténtico misionero. René, desde el cielo, intercede para que este proyecto misionero siga adelante. Pepe Ferrer. SMA - Abril 2003
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| EL ORIGEN DE LOS GANDÓ | |
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Erase una vez un bariba que tuvo cuatro hijos. La familia constituía un pueblo. Entonces existía la esclavitud: los hijos de los nobles salían por los pueblos en busca de muchachos que prendían y luego vendían en los mercados, generalmente a los peul (tribu de pastores nómadas). Cuando los niños que encontraban en sus correrías eran ya mayores y eran capaces de defenderse, los amenazaban con la lanza diciendo: - ¿Quieres que la lanza beba tu sangre o prefieres majar el grano en el campamento?. Si la víctima respondía: “Que la lanza beba la sangre”, lo atravesaban con el arma y moría. Si respondía: “De acuerdo. Iré a majar el grano al campamento”, entonces se le prendía, se le llevaba al campamento y se le vendía a un peul.. Todos los esclavos que estaban allí eran de la misma raza, eran de origen, no eran peul. Esa fue la suerte que corrieron los cuatro hijos de nuestro bariba. El peul, además, compró una mujer y un hombre que también tuvieron varios hijos que automáticamente se convertían en servidores de su señor. Así pues, todos los esclavos que se habían concentrado en aquel campamento ¿no se iban a concertar y organizar entre ellos una vida social y resolver juntos sus asuntos? Efectivamente, constituían un grupo diferenciado, vivían entre ellos, se casaban, se reproducían y se daban sus leyes y normas. Todos los que habían sido apresados por los wasangari (nobles bariba) y que habían sido vendidos a los peul formaban parte de esa nueva sociedad. Junto a estos que habían sido reducidos a la esclavitud por la fuerza, se añadían otra clase de siervos. Por ejemplo, había una vez un bariba que tuvo un hijo y cuando llegó el momento de la dentición, en vez de empezar a salir los dientes del maxilar inferior, como suele pasar casi siempre, le salieron primero los dientes de arriba. El padre tuvo miedo, aquello era una maldición y se sentía incapaz de guardar un hijo en tales condiciones; entonces, se acordó de que en tales casos se llevan los niños a los peul. Tomó al recién nacido y se lo llevó al peul diciendo: - Guarda este muchacho. Es signo de desgracia para la familia. No lo puedo guardar en casa ni tampoco soy capaz de darle muerte. En ese preciso momento, llegaron varios nobles con muchachos que habían apresado en sus correrías y que vendieron al mismo señor. Todos ellos se habían convertido en siervos. Crecieron y trabajaron en la casa del pastor nómada hasta su muerte. Cuando llegaron a ser adultos y habían creado su propia familia, ya no recordaban sus pueblos de origen. Se habían criado juntos. Se habían casado y habían tenido muchos hijos. ¿Qué podían hacer a la muerte de su señor?. Se pusieron de acuerdo y fundaron una nueva tribu. Construyeron sus casas y dieron un nombre al nuevo pueblo que habían levantado. Ya no vivían en el campamento peul, ahora estaban instalados en un pueblo que era el que habían construido y que era el suyo. El nombre que pusieron a su poblado fue: “Que este lugar sea dulce”. Esa era su tierra, aquellas eran sus casas y juntos habían creado una nueva tribu. Aquel era su pueblo; y si salían fuera y se encontraban con un extranjero que les preguntaba : “¿De dónde eres? ¿cuál es tu pueblo?”. Ellos respondían: - Somos del pueblo: “El lugar dulce”. Por este método nacieron a causa de la esclavitud. Al principio eran esclavos pero luego, cuando su dueño desaparecía, se convertían en hombres libres que construían sus propias casas y fundaban nuevas poblaciones que solían tener siempre el mismo nombre: “Que el lugar sea dulce”. Es decir “Gam n do”, en lengua bariba (de allí la palabra “gando”). Y cuando un bariba les decía: “Pero, si sois igual que nosotros, tenéis el mismo físico ¿cómo es posible que forméis una tribu diferente”. Entonces ellos les explicaban su historia y cómo se habían convertido en “gando”. En realidad son bariba que habían sido esclavizados y que después habían recobrado la libertad. Este es el origen de la etnia “gando”, que habían vivido hace muchísimos años al servicio de los peul y que ahora habían recobrado su dignidad e independencia. |
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