Nº 166/MAYO 2003
EDITORIAL

RENACIDOS POR EL AGUA Y EL ESPÍRITU 

 

Felices Pascuas. Floridas. Estos son días muy especiales en la Misión. En la noche pascual se bautizaron los catecúmenos, todos aquellos que, después de un recorrido de varios años de conversión y de formación a la vida cristiana, llegan al final de sus etapas de preparación y reciben, entre emocionados y pletóricos de alegría, el bautismo. Son personas mayores que después de superar dudas, presiones de la sociedad o de la familia, creencias antiguas, deciden acoger el Evangelio de Jesús y formar parte de la comunidad cristiana. Entre ellos hay jóvenes que han descubierto un horizonte nuevo de esperanza, solidaridad y lucha por un mundo más fraterno, ancianitas risueñas que han abandonado sus atributos del vudú y confían en una vida de plenitud, señores funcionarios, agricultores o artesanos de diversas etnias y lenguas que ven en la iglesia una familia que reza, celebra su gozo y se interesa por los pobres. Todos se han vestido de blanco, las mujeres con sus turbantes de puntas altivas y coquetas, las jovencitas de peinados de pajarillos seguidas de jóvenes impacientes y los hombres solemnes que se les escapa la sonrisa por todas sus comisuras. No hay más que verles para sentir la fiesta y el alborozo en el resplandor de sus rostros. Dan más envidia que una novia en una boda. No pueden retener la dicha.

La comunidad cristiana, que les ha animado y les recibe hoy, se muestra henchida de felicidad y orgullo. Después lo celebrarán en casa, cada uno a su modo y posibilidad, se visitarán unos a otros y reservarán, para todos los que les vengan a felicitar, y serán numerosos, bebidas y alimentos de fiesta. Así se vivía el día de Pascua en Banikanni y en tantos y tantos pueblos y misiones de Africa. Es la Pascua del Señor, es el triunfo de la vida.

 

 

COLOQUIO SOBRE EL SIDA

 

El SIDA está tomando en África  unas dimensiones preocupantes por la ignorancia, falta de información y de medios para combatirlo. Hay poblaciones de más del 50% de seropositivos. Es urgente tomar medidas adecuadas, por muy pequeñas que sean. Satur me escribe contando su participación en un coloquio organizado en Cotonou para todos los países francófonos. El objetivo es introducir en la formación de las comunidades y catecúmenos los consejos e indicaciones apropiados.

No sabemos nada

Aquí me tienes. Muchas gracias por tus cartas y las noticias que me das.  Hoy me decido a escribirte desde Cotonou. He venido a participar en un coloquio sobre “Evangelización y VIH/SIDA” que tiene lugar desde el 31 de Marzo al sábado 5 de Abril. Lo organiza la UCAO y Cáritas Internacional para toda Africa francófona.  Lo encuentro muy interesante porque el Sida, del que tanto he oído hablar, me doy cuenta ahora de que es un perfecto desconocido para mí y para toda la diócesis de N’Dali que represento; estamos todos en blanco (toda una ironía en un país como éste) y es bueno que nos pongamos al corriente y que sepamos ayudar y acompañar a los afectados.

La extensión de la enfermedad

El Sida no se conocía por estas latitudes hasta hace muy poco, pero se está extendiendo de forma alarmante. Es algo nuevo ante lo cual la sociedad tradicional no tiene respuesta, pero que la gente rechaza y margina como una maldición. De hecho, la reacción no es muy distinta a la que se puede tener en Europa, pero aquí las consecuencias pueden ser más dramáticas.

De toda Africa francófona

El director del coloquio es Nathanaël Yaovi Soede, beninés , un curica de Lokossa que da clases de moral en la Facultad de Abidjam. Toda una eminencia. Resido en casa de los eudistas porque me cae más cerca del lugar donde tenemos las charlas. Hay representantes de casi toda Africa francesa, los de Ruanda, Burundi, RD del Congo, y Centro África no  han podido venir, pero hay gente hasta de Madagascar. En total somos 26 participantes, todos africanos menos yo, el único bature (blanco), pero me encuentro a gusto, hay gente muy maja y me llevo estupendamente con todos.

Preparar material educativo

Me he encontrado allí con gente conocida, entre ellos a J. Babatunde, muy campechano y parlanchín y que representaba a la diócesis de Abomey. La mayoría son  responsables de la catequesis de los distintos países de origen. En Benin, país anfitrión, nos han invitado a todos los responsables diocesanos y hemos venido casi todos. Los trabajos son interesantes y tienen una finalidad práctica:  elaborar un material catequético y formativo sobre todos los aspectos del SIDA.

 Hasta hoy, 3 de abril, las charlas estaban orientadas a los aspectos médicos, sociológicos y teológicos que merece la pena tener en cuenta. Mañana empezaremos a elaborar el material del que os hablaba antes.

Formar y sostener

. Es una buena ocasión que no he querido dejar pasar para conocer algo más  esta pandemia que se presenta de forma misteriosa y que ya empieza a hacer estragos en las familias. Los medios al alcance de la población son prácticamente inexistentes y el miedo crece. Es algo que no nos es ajeno y tenemos que tomar todos los medios a nuestro alcance para formar, prevenir, atender a los enfermos y sostener a las familias que tienen algún miembro con esta enfermedad.

Creo que va a ser algo positivo. Ya os mandaré el material que elaboremos. Estoy convencido de que sacaremos cosas que merezcan la pena.

Recuerdos de España

Me encontré con Mons. Assogba el día de la inauguración del coloquio. Me saludó muy cariñoso y recordamos viejos tiempos de Parakou y España. Me dijo que todavía tiene pendiente un viaje para conocerla de Oeste a Este, pues el recorrido de Norte a Sur ya lo hizo cuando estuvo visitando Bilbao, Oviedo, Logroño y bajamos hasta Granada para la ordenación de Pepe. No ha olvidado aquel viaje y ahora se muestra muy ilusionado con esa perspectiva. No dejéis de invitarle que yo me ofrezco de guía.

 Bueno, por lo demás bien, ahí sigo con las actividades corrientes de la misión, visita regular a las comunidades, organización y seguimiento del catecumenado y la catequesis, y  luego la atención a los 7 chavales que tenemos en el internado. De vez en cuando, me voy a pescar al pantano para cambiar de aires y oxigenar un poco la cabeza, que no viene mal.

Un viaje bien organizado

No puedo servirme del teléfono aquí y mandar el mensaje ahora, así es que esperaré al sábado 5 para hacerlo desde Parakou. Saldré a las 6 de la mañana, para seguir tu filosofía: lo primero es madrugar, después ya se verá lo que hay que hacer. Es dificultoso salir de Cotonou porque  toda la carretera está levantada hasta Godomey; quieren hacer una entrada a la capital de doble vía, pero por ahora es un atasco continuo. Por eso me he quedado aquí; tendré la salida más fácil y podré llegar a mediodía a Parakou porque quiero llegar a la hora de comer. Que paséis una buena Semana Santa, y santa, con todas las actividades que lleváis a cabo con los jóvenes y no tan jóvenes. ¡Felices Pascuas!

Saturnino Pasero. SMA - Mayo 2003

 

 

MARCOS NO DICES NADA

...Protesta Casilda  a su hermano porque no satisface su curiosidad e interés por lo que hace y vive en su misión. Pero ¿cómo explicar todo eso? Hace falta tiempo y encontrarse en situación. Cuando uno llega a casa, roto por el cansancio, después de haber recorrido los pueblos por caminos destartalados, y escuchado toda clase de relatos de lo más variado, lo que se necesita es un poco de paz y de descanso.

 Os preguntaréis si estoy vivo o me ha tragado África. No escribo con frecuencia; unas veces es por culpa del trabajo y el cansancio, otras por  la pereza y otras por la dificultad de expresar por escrito lo que vivo cada día. De vacaciones en Burgos, mi hermana me decía con frecuencia: “Marcos, no me dices nada”, y cuando finalmente vino a verme aquí, al conocer esta realidad , no paraba de comentar: “Marcos ¿y cómo cuento yo todo esto en España?”.

Descifrar los acontecimientos

Sí, es muy difícil describir todo esto sin falsificarlo; describir la vida de una treintena de comunidades que hace menos de seis años han empezado a seguir el camino de Jesucristo y que dan sus primeros pasos. Hay que sentarse, poner los acontecimientos en orden y descifrarlos. Algunas son muy dinámicas y ya han construido sus capillas, otras se reúnen para orar bajo un simple alpedre o a la sombra de un árbol. Lo importante no es tanto el lugar de encuentro sino el reunirse para escuchar la palabra de Dios y dejarse interpelar. Este año, más de veinte jóvenes, elegidos por sus propias comunidades, se están formando para poder dirigir la oración y la comunidad.

La felicidad de Celina

Y ¿cómo explicaros los casos de enfermedades y minusvalías que se nos presentan y la atención que intentamos aportar? Celina es una muchacha encantadora, pero tenía unos labios destrozados y repulsivos. Llegaron unos especialistas italianos  al hospital de Tanguieta. Allí la llevamos. La operaron y se produjo el pequeño milagro que esperábamos. Hoy se ve transformada por completo y es feliz porque ya no tiene que esconderse de sus amigos que se reían de ella; la alegría que manifiesta es para mí la mejor recompensa.

Atención a los minusválidos

Y como Celina, hay infinidad de personas, sobre todo jóvenes, que vienen con sus dolencias y que hay que atender, visitar a sus familias, explicarles que tienen una posibilidad de curación, que deben ocuparse de ellos y aportar una mínima contribución. Muchos son casos imposibles, han sufrido la enfermedad durante cuatro o diez años y recurren a nosotros como la última esperanza y en el último momento; a menudo nos sentimos impotentes. Detrás de cada uno de ellos hay un mundo de miedos, ignorancia, tabúes ancestrales, egoísmo... en definitiva, siempre la pobreza que hay que saber descubrir y que es, quizá, lo más difícil.

Excavar pozos

Tendría que explicaros también el tiempo que paso en la excavación de pozos en distintos poblados. Con la preciosa ayuda de Manos Unidas, nos hemos equipado del material necesario para su excavación y acondicionamiento. Desde diciembre pasado hemos iniciado el trabajo en nueve de ellos para que en nueve poblados puedan tener agua potable y limpia, una mejora sanitaria considerable.

Un internado para jóvenes

Mi compañero Michel está construyendo un internado para un centenar de jóvenes procedentes de los pueblos más alejados de la misión y puedan continuar los estudios en Copargo, en condiciones dignas. La formación es una de nuestras grandes prioridades y procuramos ayudar en la construcción de nuevas escuelas en toda la zona.

Con todo esto, espero que comprendáis mejor que no me queda tiempo ni para aburrirme ni para escribir, y quizá comprendáis mejor la labor que realizamos. Supone un esfuerzo continuo en la búsqueda de ayuda, de formación de nuestra gente sabiendo que trabajamos sobre un terreno muy frágil, porque, después de luchar y luchar, sabemos que puede llegar un día que todo lo realizado se puede venir abajo en un solo día, como sucede en Costa de Marfil. Ese es nuestro dolor e impotencia.

 

                                 Marcos Delgado. SMA.- Mayo 2003

 

EL ORIGEN DELREINO BARIBA DE NIKKI 

   

Mi pueblo es un pueblo emigrante, nómada por las circunstancias, que ha recorrido durante generaciones arenales y praderas, ha escalado montañas  y atravesado ríos de caudales portentosos para llegar a estas tierras donde se instaló hace muchísimos años.

Un origen de leyenda

Nuestro antepasado fundador se llamaba Kisira. Algunos de nuestros ancianos dicen que era de raza blanca, y hay quien afirma que era cristiano, pero que Mahoma, al no querer convertirse al Islam, persiguió durante muchos años a través de todo el continente hasta llegar a orillas de un gran río, el Niger, cuyas aguas imponentes le cerraban el paso. Allí parecía terminar su peregrinación, el ejército musulmán le seguía de cerca. No tenían salida ni esperanza de salvación. Dicen que Kisira se puso en oración dirigiéndose al Dios único y misericordioso. Era la fiesta de la Ganni, la conmemoración de la muerte de Mahoma, en la que los musulmanes observan un descanso absoluto. Kisira imploró a su Dios y vio como las aguas del río Niger se abrían dejando paso a su pueblo que pudo ponerse a salvo.

Cuando los hijos de Mahoma quisieron seguirles y penetraron en el cauce seco, las aguas se cerraron sobre ellos pereciendo ahogados desde los generales hasta el último soldado. Era la fiesta de la Ganni, el día de la liberación, que hemos celebrado siempre a la par con los musulmanes pero con un contenido muy distinto.

El reino de Busa

La tierra que se presentaba ante sus ojos era fértil y sus gentes poco numerosas y pacíficas. Había espacio para todos y allí se quedaron abandonando su vida nómada. Aprendieron a cultivar la tierra y con sus habitantes trabaron lazos de fraternidad y establecieron leyes para el gobierno de la nueva tribu.

Kisira fundó la ciudad de Busa y desde allí dirigió con prudencia y sabiduría a su pueblo. No hubo violencia alguna y en un clima de paz y concordia iniciaron una nueva experiencia. Así nació el reino de Busa, cerca del río Niger. Un reino poderoso y pacífico que causaba la admiración de sus vecinos. Kisira murió y fue enterrado en la ciudad que había fundado. Su primogénito se había ido de caza y en su ausencia se celebraron los funerales y se nombró como gobernante interino a otro de sus hermanos.

El reino bariba de Nikki

Mientras tanto, el hijo mayor de Kisira seguía de caza. No tenía intención de volver a Busa o, al menos, eso daba a entender. En ese deambular se encontró ante un bosque tupido e impenetrable. Era un rincón umbrío y fresco que llamó Nikki, “lugar oscuro y umbrío”, donde se estableció con su séquito para dirigir desde allí sus correrías.

 Cuando, finalmente, pensó en regresar con un extraordinario botín que mostraba su pericia y fortaleza, se enteró de la muerte de su padre y que el trono que le pertenecía estaba ocupado por su hermano menor. Su primera reacción fue recuperar el poder por la fuerza, pero  se encontró con la oposición de su hermano y la de todo el pueblo que apreciaba las maneras del nuevo rey. Después de un tiempo de reflexión y siguiendo el consejo de los ancianos, olvidó sus pretensiones al trono y volvió a Nikki para evitar una guerra fratricida, Muchos de sus seguidores prefirieron quedarse en Busa y el rey les reservó un barrio en la ciudad donde pudieron establecerse que se conserva hasta hoy.

El hijo primogénito de Kisira, de regreso a Nikki, fundó un nuevo reino, el reino bariba que fue extendiendo su influencia por toda una amplia región evitando los conflictos y discordias con su hermano. La ocupación de tierras y pueblos se hizo de forma pacífica, no encontró ninguna resistencia, sus habitantes apreciaban la eficacia y bondad de sus leyes y les aseguraba un progreso cierto. La conquista fue rápida hasta que llegaron a las primeras estribaciones de la cordillera del Atakora poblada por la tribu natemba, hombres rústicos y orgullosos de su independencia que manejaban el arco y las flechas con destreza. Se intentaron varias escaramuzas, pero viendo la fiereza y determinación de sus gentes, abandonaron la empresa y llamaron aquel lugar, “Sa panna sa deri”, lo que hoy llamamos Kouande, que quiere decir: “como nos es imposible, lo dejamos”. Kouandé es una ciudad bariba situada al pie de la colina sobre la que siguen instalados tozuda y orgullosamente los natemba.

De pie delante del rey

Así es como nuestros padres se instalaron en esta tierra y gobernaron el país dentro de un régimen de libertad, de buen entendimiento y ayuda mutua. Todos los años, los capitostes del reino de Busa acudían a la ciudad a rendir homenaje a su soberano en señal de sumisión; el de Nikki se lo pensó dos veces, finalmente accedió en tributo a la unidad del reino, pero es el único que permanece de pie delante del rey.

 

Leyenda recogida por René Faurite. SMA