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Francesco Borghero desembarcó el 18 Abril de1861 en las playas de  Ouidah, en Dahomey, con el Padre Fernandez.

 

La Sociedad de Misiones Africanas en España.

Desde los inicios de la SMA, en nuestro país se recibe su proyecto misionero con interés y se colabora en él de forma generosa, a pesar de que, durante varios siglos la actividad misionera estaba orientada hacia América en el primer equipo de misioneros que sale para Benin, figura un español, el P. Fernández, quien trabajará el P. Borghero hasta su muerte, dos años después.

Mons. de Brésillac, confiando en la respuesta de la "católica España", envía al P. Papetard a predicar y a hacer animación misionera con el fin de recaudar fondos para sus misiones y la construcción del nuevo seminario de Lyon. El fundador no se ve defraudado en sus esperanzas a pesar de las dudas iniciales del P, Papetard; pronto empiezan a llegar sumas considerables de Cataluña, Madrid, Castilla y Andalucía con las que se financian los primeros equipos que parten para África y la construcción del seminario de la calle Gambetta (Lyon).

Fruto de esa animación misionera se compra en Puerto de Sta. María (Cadiz) una casa para la formación de niños del Dahomey, muchos de ellos esclavos rescatados, y se les manda allá "a causa de su clima, el más parecido posible al de las costas africanas, para que reciban una formación cristiana y humana antes de retornar a su país natal".

Esta actividad se lleva a cabo en colaboración con las Hnas. del Santo Ángel durante varios años..

También se compra en Bujedo (Burgos) a los PP. Maristas un colegio de factura y dimensiones considerables que servirá de seminario para las vocaciones que se empiezan a anunciar.

Estos proyectos no serán de larga duración por falta de sacerdotes formadores y animadores y a causa de las diferentes guerras que ponen en efervescencia a toda Europa. Estas casas terminan por venderse y los seminaristas se ven obligados a ir a Francia a continuar sus estudios. Son pocos los que perseveran y se deciden a hacer sus estudios en el país vecino. Más tarde, se nombra al P. Albeniz a reanudar la presencia de la SMA en España y a darla a conocer por la diócesis que sus fuerzas le permitan y son numerosos los muchachos que responden a su llamada y van a seguir su formación en Baudonne, cerca de Bayona, pero la guerra civil los dispersa a todos, excepto los que ya han recibido las órdenes menores o diaconado.

A finales de los años cincuenta, será el P. Cándido Troconiz el encargado de relanzar el proyecto tantas veces iniciado de sentar unas bases sólidas de la SMA en España. El P. Troconiz visita seminarios, entra en contacto con sacerdotes y religiosos del país. Presenta la obra misionera de la SMA en sus intervenciones en colegios y seminarios y publica un libreto sobre el Instituto. Su trabajo parece tomar cuerpo pero se siente demasiado solo y añora cada día más las tierras africanas. A pesar de todo, se crea en 1968 el Distrito en Formación de España.

Durante varios años, la presencia de la SMA es simbólica hasta que en 1974, un equipo, constituido por Ramón Bernad y Bernad Curuchet se instalan en Madrid y reemprenden una labor de animación misionera presentando a la Iglesia española el carisma de nuestra comunidad misionera y organizando diversas actividades con amigos, jóvenes, familiares y colaboradores que se van sumando deseosos de hacer posible que la SMA tome raíces en nuestra tierra en beneficio de la evangelización de África.

Nuevos equipos irán sustituyendo al primero siguiendo el mismo objetivo: presentar a nuestras iglesias de origen nuestro compromiso con África, un continente casi desconocido, y hacer posible que otros jóvenes consagren su vida en anunciar la Buena Noticia de Jesús a los pueblos más abandonados de África.

En estos años, nuestra familia misionera, va desarrollándose en España. Se constituye una comunidad de formación donde se preparan para la misión en África varios jóvenes, a pesar de la escasez de vocaciones. Se publica un boletín mensual, Selva y Sabana, donde se da a conocer con toda sencillez el trabajo de nuestros compañeros en misión. Se edita un calendario misionero que con la ayuda de amigos, familiares y bienhechores se divulga a un número considerable de personas que ha sido, desde el principio, la principal fuente de ayuda. Hemos editado varios libros sobre la cultura africana y sobre nuestra vida misionera. Llevamos a cabo diversas actividades de animación, de sensibilización y acercamiento de todo un continente a nuestra sociedad presentando cauces de colaboración y compromiso misionero y hoy son numerosas las personas que nos ayudan y sostienen, no sólo con una aportación económica sino integrándose en los objetivos de la SMA y trabajando por su realización.

Actualmente hay un grupo de seglares que se identifican con la espiritualidad y objetivos de la SMA y que trabajan en la sensibilización de parroquias y grupos cristianos sobre la misión o que forman parte de equipos SMA en África colaborando con los misioneros en proyectos de evangelización o desarrollo.

En África, nuestra principal actividad es el dar a conocer el mensaje de Jesús, constituir comunidades cristianas y formar a sus responsables. Pero también, y como consecuencia de lo anterior, llevamos a cabo diversos programas de formación en todas las misiones donde estamos: alfabetización, puericultura, higiene, agricultura, sanidad; excavamos pozos, construimos escuelas, centros sanitarios, centros de formación femenina etc. todo lo que contribuye a una vida más digna y solidaria, a la promoción de la mujer y a una mejora en los métodos de trabajo del hombre, así como la atención a minusválidos, a personas marginadas, a niños abandonados.

Este trasiego de proyectos, realizaciones, construcciones y demás, no nos queda mucho tiempo libre, os lo podemos asegurar, lo organizamos e intentamos llevarlo a término con las comunidades cristianas que conocemos, son ellos los garantes de su funcionamiento y realización, y son ellos los animadores para que sus conciudadanos participen en su creación y buena marcha.

Hablamos su lengua, nos han enseñado su cultura, convivimos diariamente con ellos, compartimos la pasta de ñame y la cerveza de mijo. Nos conocen y compartimos la misma confianza, así es que todas las obras, suyas y nuestras, las hacemos juntos, cada uno con sus posibilidades y su responsabilidad.

 

 

 

 

Actual monasterio de Bujedo (Burgos)

 

 

 

 

 

 

 

 

El calendario todo un símbolo en la historia sma española

 

 

 

 

 

 

 

Algunos de los miembros del distrito de España

 

 

 

Juntos en elnacimiento de comunidades