|
Actividades: Fiesta
SMA
Álbum de fotos
¡Feliz
aniversario!
He de
confesaros que cuándo se empezó a plantear el tema de la fi esta y
se apuntaba que mucha gente se iría de puente porque eran muchos
días libres, yo pensaba en la oportunidad que se me estaba
escapando. Oportunidad de hacer algún viaje, de estudiar, incluso
de trabajar.
Ahora que
todo ha pasado, o mejor dicho, que todo se ha vivido (que no es lo
mismo vivir, que pasar por la vida) no hubiese cambiado la fiesta
por ningún viaje al fin del mundo. Son estas cosas, estas
celebraciones las que van llenando la vida de sentido y afirmando
a uno en la búsqueda por otro mundo mejor.
Ciertamente creo que no estamos
acostumbrados a CELEBRAR de verdad, a hacer fiesta por algo que lo
merece.
Hace 2000
una mujer tuvo un sueño por otro mundo mejor, un sueño dónde los
pobres y humildes fuesen enaltecidos y los ricos y poderosos
destronados. Esta mujer no era más que una muy humilde mujer de
sólo 14 años, por lo que no podía prácticamente hacer nada por
llevar a cabo ese sueño, que acabó confiando a un ángel (que sólo
ella vio), a un carpintero y a un niño nacido en una cueva de
bestias. En vida la mujer sólo enc ontró la muerte. Lo que pasó, lo
que está pasando con respecto a ese niño no sería capaz de
contároslo en 20 vidas como esta.
Hace 150
años otro hombre tuvo un sueño, o mejor dicho, una versión del
sueño anterior. Quería hacer presente aquel niño dónde todavía no
se conocía. De nuevo poco podía hacer por su empresa y de nuevo la
confió al mismo ángel y al mismo niño. Como la mujer, tampoco
encontró más que la muerte, material y científicamente hablando,
pero el pasado 8 de Diciembre nos reuníamos para celebrar 150 años
de realidad de ese proyecto.
Y es que la
historia ha demostrado que sólo Dios puede cumplir nuestros más
grandes sueños y además hacerlo por encima de nuestras
expectativas. Confiémosle a él todos esos proyectos que él los
hará realidad.
Como os iba contando, acostumbrados a
fiestas cada fin de semana, a 3 o 4 cenas de Navidad en estas
fechas, hemos perdido (como en casi todo) el auténtico sentido, el
espíritu de lo que es una fiesta. No se hace una fiesta para estar
alegres, se hace fiesta cuándo se está alegre y alegre por algo.
Se hace una fiesta para compartir con las personas queridas el
motivo de alegría.
Por eso y por otras razones que os cuento lo
que vivimos el pasado 8 de Diciembre fue una auténtica fiesta:
-
La primera razón por el propio de alegría. Son 150 años de, le
guste a quien le guste:
-
Lucha por la dignidad humana y sobre todo de la mujer (nada de
feministas charlatanas)
-
Lucha para combatir la injusticia
-
Anuncio y presencia de amor a los que no importan a nadie
-
….
-
Por otro lado porque una fiesta de todos. Todo el mundo aportó su
pequeño granito de arena. Todos los que allí estuvieron, fueron
autores de la fiesta y no simples actores
que se limitan a hacer lo que otros le dicen que tienen que hacer.
Una fiesta hecha por todos los invitados. De esta
riqueza salieron momentos para muchas cosas:
-
Una bonita y emotiva misa para dar gracias a Dios porque él es el
protagonista y culpable de esta locura.
-
Un grupo de africanos no deleitaron en la misa con su cultura y
sus ritos que en tantas cosas son mucho más auténticos y profundos
que la nuestros.
-
Un precioso vídeo grabado en la década de los 30 nos animó a
recordar, revisar y aprender del pasado, de esos 150 años de
misiones.
-
De nuevo el grupo Karibu volvió a hacer presente a África con un
concierto, y es que África es el motor que nos impulsa a todos a
seguir adelante.
-
La presentación de las actividades nos hizo sonreír, pasarlo bien
y reírnos de todos y de uno mismo. En clave de humor se presentó
la SMA, la SMA de España y la familia de seglares de la SMA.
-
El grupo de seglares nos dio la oportunidad de ser justos,
generosos y agradecidos. Dos de ellos donaron cuadros pintados por
ellos mismos para financiar con ellos un proyecto en Benín. Cómo
era de esperar el éxito fue rotundo.
-
Gracias a un montón de personas de la casa pudimos disfrutar de
una gran comida preparada por ellos mismos y servida por jóvenes
amigos de la SMA.
-
Todos pudimos luego cantar y bailar al son de canciones cantadas y
tocadas por nosotros mismos.
-
Desde el miércoles en que empezó a llegar la gente vivimos 3 días
de fiesta que se completaron el viernes con casi 300 personas
presentes en la eucaristía, participando todas ellas en la
diversión y en el compromiso. Alguno pensará que es difícil
organizar un encuentro de 300 personas y que salga redondo, pero
no lo es cuándo las 300 ponen su pequeño granito de arena para que
todo salga bien. Desde las 6 personas que viven en la casa, hasta
jóvenes que vinieron a la fiesta invitados y se pusieron a servir,
todos hicieron suya la fiesta, una fiesta de todos.
Para terminar sólo incluir un último
comentario.
Mi madre en la comida, al ver todo esto que
os estoy contando y escuchar cómo se agradecía a todos su
colaboración una y otro vez me dijo: “realmente esto es otro
mundo”. Es a la vez triste y bonito aunque yo me quedo con algo
que no añadió textualmente pero que está implícito en su
comentario y que para mí podría ser lo que significa este 150
aniversario de la Sociedad de Misiones Africanas: “Esto es otro
mundo”….”y otro mundo es posible”. |
|
Actividades
|