|
Crónicas:
Otro mundo es
posible. Depende de ti.
Manos Unidas Campaña contra el hambre presenta su Campaña XLVII
con un
mensaje: la vida de cada ser humano es en sí misma un don y está
llena de misterio y
grandeza; hay que cuidarla. Es la clave elegida para cerrar el
trienio dedicado a los desafíos que presenta el fenómeno de la
globalización para las poblaciones más vulnerables del Sur.
La Declaración Universal de los Derechos Humanos dice que “todo
individuo tiene derecho a la vida” y que “toda persona tiene
derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su
familia, la salud y el bienestar, y, en especial, la alimentación,
el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios
sociales necesarios”. Este derecho, universal, inalienable e
inviolable, como todos los fundamentales, ha recibido siempre una
atención preferente de la Iglesia, a través de su enseñanza social
y del testimonio de las obras.
Con el lema
Otro mundo es posible. Depende de ti,
queremos proponer a la sociedad española que está a nuestro
alcance construir un mundo con más equidad para que todos vivan en
condiciones dignas. En
Manos Unidas,
año tras año, empeñamos nuestro esfuerzo y esperamos, con la ayuda
de Dios, avanzar hacia un mundo que sea de verdad la tierra
de todos. Igualmente, no cesamos de invitar a vivir de
otra manera, austeramente frente al derroche, solidariamente
frente al individualismo, optando por compartir frente a la
tentación de acaparar. Está en nuestras manos exigir las garantías
efectivas, los medios y las condiciones necesarias, para que
vivir dignamente la vida no sea una cuestión de la suerte y de las
ayudas humanitarias, sino lo que en justicia pertenece a cada
persona.
Mientras los informes de las organizaciones internacionales den
cuenta de que 1.000 millones de personas yacen en la más absoluta
pobreza, esto no es vivir; mientras 852 millones de personas se
mueran de hambre, esto no es vivir; mientras en el mundo rico, un
médico atienda a 350 personas y en el Tercer Mundo un médico
tenga que atender a 6.300 personas, esto no es vivir; mientras 63
multimillonarios tengan tanto como 2.700 millones de personas,
esto no es vivir y contradice radicalmente el cumplimiento de los
compromisos asumidos en la Declaración del Milenio, en el año
2000, por todos los jefes de estado y presidentes de gobierno del
mundo, cuyo objetivo último es garantizar condiciones de vida
digna para todos.
La deuda externa que soportan los países empobrecidos es
una de las lacras más lacerantes que afectan a la supervivencia de
las personas. Mientras África tenga que destinar dos veces más
dinero para pagar su deuda externa que lo que dedica a servicios
sanitarios, esto no es vivir. La Campaña “Sin Duda, Sin
Deuda”, liderada por Manos Unidas y promovida
conjuntamente por Cáritas, Confer, Justicia y Paz, Redes y Manos
Unidas, tiene como objetivo, en primer lugar, trasladar a la
sociedad española la preocupación por tan grave problema; y en
segundo lugar, reclamar al Gobierno español que emprenda con
decisión un tratamiento global de la deuda externa, con
transparencia y justicia, cambiando la obligación de pagarla por
inversión en proyectos de desarrollo en los países deudores.
Para poner fin a las causas que amenazan la vida de las
poblaciones empobrecidas no basta con asegurar que funcione el
mercado y que se incremente el proceso de producción agrícola de
alimentos transgénicos. Hace falta mucho más. Manos Unidas invita
a descubrir el valor fundamental de la persona, empezando por la
persona en la vida familiar, que es el ámbito donde primero
aprende a amar y a ser amado, a ser útil y a compartir. Abrirse a
la vida, cultivar el respeto por todo lo creado y por el orden y
el sentido de la creación; fomentar la adhesión a los derechos
humanos, como principios básicos de la convivencia social, son
condiciones sin las cuales, las posibles soluciones técnicas
podrán volverse en contra del mismo ser humano. Sabemos que no es
fácil ni se va a lograr de un año para otro, sino gradualmente,
meta tras meta, con la cooperación Norte-Sur. Nuestra campaña
contra el hambre es la lucha por la vida.
|
|
CRÓNICAS
|