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Crónica:
¡
VOLVERÉ!

Juan
José es un médico y fundador de la Fundación que lleva su nombre.
Ha pasado unos días con nuestro Compañero Rafael en la misión y en
el Hospital de Kandi que Rafa está ampliando. En estas líneas
llenas de sentimientos nos cuenta su paso por Benin.
Allí han quedado el olor de las buganvillas, los árboles
enrojecidos por el armatán, la mesa del árbol que compartía con
Rafael Marco al anochecer. Allí le he dejado como él dice solo
como la una en la casa.
Cuando él se retiraba al descanso yo me sentaba a oscuras en la
escalinata de la iglesia, el viento fresco de la noche posaba las
últimas partículas de arena. Mis ojos buscaban el cielo el mismo
cielo que miro en las noches de mi pueblo. Apenas el ruido de
alguna moto como luciérnaga cortando la oscuridad. 
Sesenta pueblos, Rafael, para ti solo, tela, como tu dices. Un
continente con el 70% de los seres humanos bajo el umbral de
pobreza, las mujeres por los caminos cargadas de leña en su
cabeza, con sus retoños tras ellas, teñidos por la estela
polvorienta del camino
Atención sanitaria muy escasa, precaria en muchos lugares con
apenas las manos o un puñado de medicamentos cuando los hay.
Hambruna, desnutrición, niños de vientre abultado con piernas de
palo que apenas pueden sostenerles. Niños devorados por el fuego
de sus fiebres. Muertes demasiado tempranas.
Que generoso es vuestro trabajo en la misión, el de los jóvenes
como Gerardo y Belén o el de la pareja de argentinos frente al
Hospital de Kandí. Que recibimiento contemplé, el de los
catequistas tras nueve meses de preparación ¡increíble!
No puedo ir a dormir por la noche, quiero mirar y pensar cuando
los demás duermen. Quisiera ser Dios para dar
un
trozo de vida a los niños que se mueren. He dejado atrás la
tortura de la carretera, agujeros, frenadas, baches inesperados
que hacen crujir bajo nuestros pies los bajos del coche.
Caras diferentes, niños, hombres y mujeres; presos de ignorancia o
sabiduría en un mundo lleno de naturalidad. Otros paisajes y un
nuevo horizonte que te asombra, te estremece, te cambia. Mirando
nuestro mundo y el suyo, dando la espalda al miedo. VOLVERÉ
Benin Diciembre 2007
Fundación Juan José Márquez
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