|
Crónica:
Un corazón alegre
El pasado sábado seis de octubre en el Colegio de la Asunción de
Granada, Gerardo y Belén nos transmitían una profunda alegría por
lo que allí se estaba celebrando. Ellos dos con su hijo Javi, de
tres años de edad, parten para la República de Benin el próximo
día 24 por un periodo de tiempo de dos años, con la maleta repleta
de ilusiones, de alegría y con algún que otro duendecillo de
temor.
Todos los presentes disfrutamos de esos rostros sonrosados y
expectantes de Gerardo y Belén que nos alegraban el corazón con el
anuncio de su marcha a la misión de Banikoara.
Sal portadora de esperanza y amor
La eucaristía estuvo presidida por Pepe Ferrer y concelebrada por
Jesús Fernández de Troconiz, Paco Bautista y François du Penhoat,
todos ellos sacerdotes miembros de la Sociedad de Misiones
Africanas del Distrito de España.
El evangelio nos interpelaba recordándonos a todos los bautizados:
“Vosotros sois la sal de la tierra, si la sal se vuelve sosa
¿con qué la sazonarán? (Mt 5,13)”. Pepe en la homilía nos
recordaba la misión de cada uno de nosotros: ser sal que se
propague, se diluya y se mezcle por todo el mundo para llevar el
sabor de la esperanza y el amor de Cristo.
Un acontecimiento especial
La celebración tuvo un tinte especial. Ya es llamativo que una
familia entera deje su trabajo profesional, hogar, amigos y
comodidades, y decida vivir dos de los mejores años de su vida con
nuestros hermanos del norte de Benin. Algo rechina en los
razonamientos occidentales con decisiones como la de Gerardo y
Belén.
Pero además, ellos son el primer matrimonio en la historia de la
SMA del Distrito de España, que toma una decisión como ésta. Por
todo esto el acontecimiento que se celebró en Granada, fue algo
muy especial y no podíamos dejar pasar la ocasión de vivirlo de
cerca estando presentes en una celebración tan singular.
África tiempo de compartir
En la acción de gracias,
al final de la eucaristía, Gerardo y Belén explicaron su opción de
viajar a África. Reproduzco sus palabras: “…..África nos ha
hecho ver que la fe en Jesús de Nazaret debe movernos al encuentro
con nuestros herm anos
africanos.
No vamos a África ni a solucionar nada, ni a cambiar nada,
ni a hacer un viaje exótico, ni a “comer el coco a nadie”,
simplemente vamos a compartir un tiempo de nuestra vida con los
hombres y mujeres del norte de Benín.
África nos interpela, las comunidades cristianas que allí
están naciendo y viviendo el Evangelio, nos cuestionan nuestro
estilo de vida, y nos han hecho ver que la Iglesia es una gran
familia y que aún queda mucho por hacer. En estos años hemos
aprendido que el Evangelio de Jesús es fuente de vida, transforma
los corazones y nos abre a nuestros hermanos de otras culturas
diferentes a la nuestra….”
Iglesia del S XXI
Desde esta página web quiero dar las gracias a Gerardo y Belén
porque su testimonio y el de otros seglares que ya están
trabajando en África, tales como Almudena y Lola, nos hacen caer
en la cuenta de que algo esta cambiando en esta nuestra veterana
iglesia occidental. Cuando escasean las vocaciones religiosas, son
las vocaciones seglares las que en estos últimos años han ido
surgiendo en la SMA. Primero Almudena, luego Lola ahora Gerardo y
Belén, otros ya se preparan probablemente para el próximo año y
mañana quien sabe. Bien es cierto que cada una de estas vocaciones
son singulares, pero el hecho es que todas ellas tienen el mismo
final dar a conocer in situ el evangelio de Jesús en
África. Es la acción del Espíritu la que en este comienzo del S
XXI se manifiesta de forma tan especial como queriendo decir a tod os
que necesitamos conocer, amar y unirnos más a los pueblos pobres
que aún no conocen a Cristo. Tal vez hoy más que nunca el
cristiano de a pié en España necesite la frescura de las
comunidades jóvenes de África. Es todo un reto para los que
permanecemos en España pues debemos preguntarnos: ¿y nosotros qué?
Todos pertenecemos a la gran familia misionera que es la iglesia y
debemos estar atentos a este trabajo de primera evangelización que
es de todos y además es la dimensión esencial de la
iglesia.
La iglesia de Granada hoy tiene motivos para estar alegre
y gozosa de que una de sus familias sea enviada por el Espíritu
del Amor a África; Espíritu que cada día nos sorprende más en este
acomodado S XXI occidental.
Gracias Gerardo y Belén por vuestro testimonio de fidelidad
a la vocación misionera, toda la familia SMA estaremos unidos en
la oración y el compromiso con el trabajo de evangelización en
África. Desde el grupo de seglares vivimos vuestra marcha como una
bendición de Dios y un signo claro de que Él nos acompaña en este
caminar misionero. Por todo ello le damos gracias y le pedimos
fuerzas para seguir adelante.
Grupo de seglares SMA
|