SOCIEDAD DE MISIONES AFRICANAS

Encuentros:    Mama Paulette

Un gran corazón

 Mama Paulette desborda bondad por todos los poros  de su cuerpo y el encuentro con ella deja siempre una huella imborrable a quien sabe admirarse ante lo sencillo, ante una sonrisa infantil.

 

Formada en el internado de las hermanas Nuestra Señora de los Apóstoles, hermanas nuestras, recibió un poco de formación en aquellos años donde solo había unas cuantas escuelas.

 

A Mama Paulette, como todas a las jóvenes de su época, la casaron su padres  muy joven con un hombre que apenas conoce. Desgraciadamente este matrimonio forzado no durará muchos  años ya que la joven Paulette  no conseguirá  quedarse embarazada y esto provoca la ruptura del matrimonio. A Paulette no le quedaran muchas  ganas de volver a intentarlo de nuevo.

 

En esta situación, las Hermanas la proponen trabajar en el dispensario que acababan de abrir  y enseguida se da cuenta que es en este trabajo donde encuentra su verdadera vocación y realización personal. Así ha pasado media vida acogiendo enfermos, curando heridas, haciendo todo tipo de tratamiento y consolando cuando había un fallecimiento. Me gustaría resaltar algunos de los valores que he descubierto en Mama Paulette.

 

En primer lugar destacaría su total disponibilidad para la gente. Ya podían ser las tres o las cinco de la mañana que si alguien solicitaba su servicio sabía que siempre estaba dispuesta. Más de una vez vino a buscarme  a media noche para que evacuara a algún enfermo al hospital. Antes ella había intentado hacer todo lo posible. y siempre de buen humor. Pocas veces la encontré enfadada y siempre conseguía romper el hielo.

 

Su profundo conocimiento de la gente y sus costumbres era para nosotros , extranjeros, un verdadero regalo ya que ella era capaz de arreglar problemas que para nosotros eran imposibles.  Su delicadeza al tratar los enfermos y sus familiares cuando veía que la cosa no iba bien era exquisita.

 

Y por ultimo me gustaría señalar su Fe, su gran confianza en Dios. Mujer practicante y pilar de la comunidad ya que siempre estaba dispuesta para todo. Lo mismo se la puede ve jugando y cantando con los niños  que animando una oración del barrio. 

 

Los siete años que he compartido mi trabajo con ella no he dejado de admirarme de su carisma y de su fe. Si todo el mundo la llamamos Mama Paulette es porque para muchos de nosotros ha sido  y es  un  verdadera madre.  Gracias Paulette.

                                                            Marcos Delgado. sma
 

Encuentros

 

ELISA

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