SOCIEDAD DE MISIONES AFRICANAS

Entrevista:                                                           

ISIDRO MUÑOZ

Hola Pae, acabas de llegar a España después de dos años en Benin.  ¿Cómo has dejado a todos los compañeros?

Los compañeros de las distintas misiones en las
que estamos gracias a Dios en lo que se refiere a salud están bastante bien aunque siempre con atención a que el paludismo no llegue. Ahora que el curso empieza a terminarse, las actividades en las misiones bajan un poco pero ellos siguen con lo que más nos llena: el contacto con la gente cuando vas a visitarlos a los pueblos.


Has pasado estos dos años antes de comprometerte definitivamente con la Sma y con África. ¿En qué ha consistido este tiempo? ¿Cómo lo
calificarías?

Este periodo ha vuelto a ser en parte un poco de readaptación pues mi anterior estancia fue hace 5 años. Ha habido varios frentes, desde la continuación en el aprendizaje y perfeccionamiento del bariba para lo cual lo que más me ayudaba era las visitas a los pueblos y el rato indefinido que pasaba con la gente. Otro ha sido la actividades de las que era responsable: el primer año me ocupaba de la formación de los catequistas de todos los pueblos que forman la misión de Nikki y que teníamos una reunión al mes en las que veíamos y tratábamos las lecturas de los distintos domingos del ciclo litúrgico.
El segundo año dejé esa actividad y me dediqué a algo que me ha gustado
mucho y espero pode seguir dedicándome a ello: el catecumenado. Acompañar en los primeros pasos de la gente en su acercamiento a la fe y
a Jesús. Caminar con ellos desde el principio.

¿Qué es lo que más te ha marcado en este tiempo?

 Este mismo año ha habido una experiencia que empezó en febrero con la sesión de formación de mujeres en lengua bariba. Hubo una chica que se llama Catherine de 10 años y de Taku. Un día vinieron a verme los profesores de la sesión a decirme que había una niña que tenia problemas para andar y que tenía dolores por debajo de la rodilla en la parte interior de la pierna. Tenía esa parte inflada y la llevé al Hospital de Nikki donde desde hace unos meses hay un matrimonio (ella belga y él holandés) que trabajan allí. hable con ellos y después de hacerle a Catherine unas radiografías vieron que su enfermedad era osteomielitis. El hueso empezaba a pudrirse.

Ella estuvo un tiempo con tratamiento de antibióticos, pero llegado un tiempo de la herida seguía saliendo líquido y después de hablar con los doctores, decidieron operarla. La operación comenzó a las 12, 30 y terminó sobre las 1 y 15. Al salir del bloque operatorio Catherine estaba ya despertándose de la anestesia general. Y empezaba a querer moverse para todos lados aunque ella no sabía bien ni dónde estaba ni que le había pasado. La llevamos a la habitación y ahí fueron momentos algo difíciles debido a que ya se estaba despertando de la anestesia y no se estaba quieta. Eso era algo peligroso pues el drenaje que le habían hecho podía salirse de su sitio. Así que entre Isidro izquierdo (un compañero español), la madre de Catherine, otro hombre que estaba hospitalizado en la misma habitación, otra señora y yo estuvimos intentando controlarla para que no se moviera mucho (cosa nada fácil por la fuerza que tenía).

Esta experiencia me ha marcado por la dedicación de la madre de
Catherine a quedarse ahí todo el tiempo que hiciera falta sin ir ninguna
vez a su pueblo que se encuentra a 10 Km de Nikki, pero sobre todo
destacar a esas dos personas: uno el hombre enfermo y la otra mujer que
sin decirle nada y con el cariño más grande del mundo, quisieron
ayudarnos ante la situación en que estábamos de intentar controlar a
Catherine. La madre de la niña, el hombre enfermo y la otra mujer se
quedaron toda la noche acompañando y aguantando (todo hay que decirlo)
la actitud y la fuerza de Catherine para que se tranquilizara. Todo una
noche bien larga que pasaron esa gente que nada tenía que ver con la
niña y que como he dicho antes, con el amor más grande del mundo
acogieron a Catherine u estuvieron con ella en todo momento.

Descríbenos un poco la parroquia de Nikki donde tú has trabajado este tiempo y sus gentes.

La parroquia de Nikki está compuesta de unos 23 pueblos. En su mayoría ya son comunidades cristianas con bastantes años de experiencia pero que aun necesitan ese apoyo permanente de los que formamos la misión de Nikki. Son gentes en su inmensa mayoría de la etnia bariba aunque poco a poco los gandos empiezan a acercarse a la fe en Jesús. Pueblos y gentes dedicados a la agricultura y un poco a la ganadería, con unos valores como el total respeto a cualquier persona mayor que tu (tenga la edad que tenga) que más quisiera España poder disfrutar aún de ese valor humanitario.


Próximamente recibirás el sacerdocio. ¿qué significa para ti? Y ¿Para tu familia? 

Todo camino tiene "un final". Y mi ordenación sacerdotal podría definirse como la llegada vocación sacerdotal-misionera que un día descubrí a la que Dios me había llamado y que he ido madurando durante los años que he estado en Madrid y en África. Para mi familia podría seguir que es llegar a lo que el niño un día dijo que quería llegar.

Según mi madre, mis hermanos y muchos amigos cuando me preguntaban ellos que yo que quería ser de mayor, yo ya les respondía de una forma certeza y en la que no había dudas: quiero ser cura e irme a las misiones. Así
que imagino que también con mucha alegría sobre todo porque como me han
dicho montones de veces a lo largo de estos años, que ellos están
contentos de verme a mi contento.

Qué le dirías a un joven que se está cuestionando un posible futuro
sacerdotal y misionera en África?

 Primero y esencial que tenga una experiencia en África. Que vaya a conocerla, conocer y vivir con sus gentes, descubrir otras realidades, culturas y vidas. Y si después de esa experiencia quiere seguir el camino misionero, pues que no lo dude y que siga adelante a pesar de todas las dificultades que pueda encontrar. Si ha visto con sus propios ojos y su propia experiencia que África es lo suyo y que Dios lo llama a ese camino, que siga adelante.

¿Cómo resumirías tu experiencia de este año?

Mi experiencia a sido muy buena , muy buena , aunque ha sido muy fuerte y muy dura.

                                                              Marcos Delgado Arce, SMA

 

 

 

ENTREVISTAS

 
Isidro Muñoz
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