Apasionados por África:
CÁNDIDO
FERNÁNDEZ DE TROCONIZ
Nació el 13 de diciembre de 1910 en el pueblo alavés de Azua. Muy
joven tomó contacto con Misiones Africanas, muy probablemente por
medio de
la animación misionera que por aquel entonces realizaba el padre
Albeniz en la zona norte de España. Fue una época en la que
numerosos chavales españoles fueron a estudiar el bachillerato a
Baudonne, entre ellos Zacarías Remiro compañero de colegio y
promoción de Cándido.
Hizo la promesa SMA el 30 de junio
de 1934 y se ordenó sacerdote el 6 de enero de 1937. Nada más
ordenarse sacerdote, pidió regresar a España como capellán
voluntario en la guerra civil. Fue destinado a la batalla de
Brunete dando asistencia espiritual a los combatientes. En el
frente enfermó teniendo que regresar a la casa familiar para
curarse de una tuberculosis. Ya recuperado y terminada la guerra
civil, comenzó una etapa de profesor, primero en Pont-Rousseau
hasta 1947 y más tarde en Ave (Bélgica) hasta 1949.
EN ÁFRICA
Se embarcó para África junto al
compañero francés el padre Trichet.. Cándido tenía el mandato de
fundar un seminario, y el destino de su compañero era de profesor
en el colegio Aupiais, Pero los papeles se cambiaron a la llegada
a Cotonou ya que Trichet no poseía diplomas oficiales para dar la
formación en el colegio y fue el padre Cándido quien se hizo cargo
de esta tarea dando clases de matemáticas, francés y latín. Ya de
profesor tuvo la ocasión de conocer a uno de sus amigos más
queridos: Bernardino Gantin, quien más tarde se convertiría en el
primer obispo nativo de Dahomey y actualmente Cardenal. Juntos
compartieron muchos momentos viviendo en los hangares que tenía
entonces la parroquia de Notre Dame de Porto-Novo y cada día iban
en bicicleta a dar clase al colegio. Por aquel entonces la
estancia establecida en África era de siete años consecutivos
durante los cuales no se viajaba al país de origen, y en época
estival de vacaciones el padre Cándido con el actual cardenal
Gantin solían viajar al norte de Benin, a la zona de primerísima
evangelización.
El padre Cándido no quiso limitarse
a la buena labor docente y pidió trabajar poco después en una
parroquia dejando las actividades de profesor, para dedicarse a la
pastoral de la gente sencilla del pueblo. Fue entonces cuandoel
profesor cambió a alumno. Tuvo que aprender una lengua nativa y
pasar un examen como requisito para realizar esta tarea. Aprendió
y pasó con éxito el examen de yoruba y fue destinado a la
parroquia de Saketé en el sureste de Benin, hasta 1959.
LA ANIMACIÓN MISIONERA EN ESPAÑA
En 1959 retornó a España para
dedicarse a la animación misionera. Este trabajo del padre Cándido
por tierras españolas, hizo posible que se fuera forjando el
actual Distrito de España de la SMA.
Con motivo del centenario de la
fundación de la SMA editó “La voz de África”, cuadernillo
divulgativo sobre la figura del Fundador de Marión Bresillac, los
trabajos misioneros en África a mediados del S XX y sobre todo una
llamada al pueblo español para favorecer las vocaciones
misioneras. A título de ejemplo entresacamos esta frase de “La voz
de África” : CATÓLICOS ESPAÑOLES no os contentéis con dar.
Sino que daros vosotros mismos.
Fueron sus correrías por los
seminarios a lo largo y ancho de toda la geografía española, con
unos medios muy precarios, las que facilitaron que nuevas
vocaciones se uniesen al trabajo misionero en África. Son los
miembros actuales más veteranos del Distrito de España.
DE
NUEVO ÁFRICA
En 1969 regresó de nuevo a Benin a
la misma parroquia de Saketé. Cayó enfermo. Tuvo que ser operado
de apendicitis en Benin.
Unos años después fue enviado a la
parroquia de Notre Dame de Porto-Novo donde acabó su etapa
misionera en África. Volvió a España en 1974 retirándose a
descansar con su familia. Murió el 24 de abril de 1986 en Vitoria.
El padre Cándido siempre fue una
persona muy cercana con sus compañeros. Recto y de carácter como
profesor. Profundamente misionero y apasionado por el trabajo de
evangelización en África.
Hoy también podemos aplicarnos
cada uno de nosotros la llamada que el padre Fernández de Troconiz
alzaba por los años 60: !No os contentéis con dar. Sino que
daros vosotros mismos ¡.
Mariano Calle Ayuso |